NOAA prevé temporada de huracanes 2026 bajo promedio, pero expertos advierten no confiarse
El 1 de junio de 2026 arrancó la temporada de huracanes en el Atlántico con proyecciones de la NOAA que anticipan hasta 6 huracanes y 14 tormentas con nombre —cifras por debajo de la media histórica— atribuidas a la probable aparición de El Niño este verano. Meteorólogos advirtieron, no obstante, que una temporada de baja actividad no garantiza menor intensidad en las tormentas que sí se formen.
Una actividad ciclónica inferior al promedio puede generar falsa sensación de seguridad: en 1992, año también considerado tranquilo, el huracán Andrew devastó el sur de Florida con daños estimados en 27,000 millones de dólares, 65 muertes y más de 1.4 millones de hogares sin electricidad. El Niño reduce la probabilidad de huracanes, pero no su potencial destructivo.
El huracán Andrew —primera tormenta de la temporada de 1992— no se formó hasta agosto y se convirtió en el desastre natural más costoso registrado hasta entonces en Estados Unidos, destruyendo unas 64,000 viviendas en Florida; su impacto obligó a reformar los códigos de construcción del estado. En Puerto Rico, municipios como Toa Baja ya activaron sus planes de manejo de emergencias, sirenas y refugios certificados al inicio de esta temporada.
Esta nota conecta el hilo permanente de preparación ante huracanes en Puerto Rico con el cuadro regional más amplio: las proyecciones optimistas de organismos federales no eliminan el riesgo, y la historia reciente del Atlántico muestra que un solo ciclón intenso puede redefinir una temporada entera.