Educación enfrenta sequía, escasez de personal y deuda con transportistas a dos días del inicio de clases
El 4 de agosto de 2026, el secretario de Educación Eliezer Ramos Parés reconoció ante la prensa una serie de retos simultáneos —una deficiencia presupuestaria de $1,200 millones, $11 millones adeudados a transportistas escolares, 80 maestros de difícil reclutamiento sin nombrar y la amenaza de interrupciones de agua por la sequía— a dos días del arranque del año escolar 2026-2027. Aun así, afirmó que el sistema estará listo para recibir a 223,334 estudiantes, 25,000 maestros y 846 escuelas ese jueves.
La deficiencia de $1,200 millones afecta directamente el mantenimiento y la seguridad de los planteles, y los transportistas condicionan la firma de nuevos contratos al cobro de los $11 millones adeudados, poniendo en riesgo la transportación escolar desde el primer día; Ramos Parés advirtió que las escuelas tendrán menos recursos de los habitual para sostener el impacto.
La deuda con porteadores escolares y las solicitudes de reprogramación presupuestaria relacionadas con transporte y Educación Especial acumulan meses de tensión entre el Departamento de Educación, los transportistas y la Junta de Supervisión Fiscal; días antes, la Federación de Porteadores había suspendido una protesta mientras negociaba con el DE.
Esta nota ilustra cómo déficits estructurales en el presupuesto educativo y disputas de pago no resueltas se convierten, año tras año, en crisis operacionales que amenazan el comienzo del ciclo escolar.