AAA contratará robot para inspeccionar interior del Superacueducto por primera vez en años
Documentos y fuentes consultadas por Metro revelan que el Superacueducto no ha tenido una evaluación integral en años, y que un intento previo de inspección interna —alrededor de 2010 con un dispositivo llamado PipeDiver— fracasó cuando el equipo se perdió dentro del sistema; la AAA ahora busca contratar una firma especializada que usará tecnología SmartBall para recorrer las aproximadamente 40 millas de tubería.
Las tres roturas recientes entre Bayamón y Toa Alta dejaron sin servicio o con interrupciones a más de 100 mil abonados, y ocurren apenas ocho meses después de otra rotura significativa en Manatí; fuentes consultadas por Metro advierten que plantas como Sergio Cuevas han perdido 30 millones de galones diarios de capacidad desde 2021, aumentando la dependencia sobre un Superacueducto cuyo estado interno se desconoce.
Construido tras la sequía de la década de 1990, el Superacueducto opera bajo un modelo mixto en el que la infraestructura de transmisión pertenece a la AAA pero la planta continúa bajo contrato de operación privada; fuentes con conocimiento del sistema indican que históricamente ha existido una zona gris sobre la responsabilidad de evaluaciones técnicas entre ambas partes, y que estas inspecciones solían realizarse como parte de emisiones de bonos que dejaron de efectuarse regularmente.
Esta nota profundiza el hilo de infraestructura crítica envejecida en Puerto Rico, mostrando cómo la ausencia de mantenimiento preventivo y la ambigüedad de responsabilidades entre operador privado y corporación pública convierte cada avería en una crisis de abasto para cientos de miles de personas.