Agente ratifica ante jurado que ropa ocupada no era la vestida en videos del crimen
En el octavo día del juicio contra Elvia Cabrera Rivera por el asesinato de Gabriela Nicole Pratts Rosario, el agente Gerardo Berríos Padilla reiteró ante el jurado que las prendas ocupadas en el allanamiento a la residencia de Cabrera Rivera y su hija Anthonieska Avilés Cabrera no coincidían con las que ambas vestían en grabaciones de cámaras de seguridad de La Placita Martínez horas antes del crimen. Durante el contrainterrogatorio, el agente admitió que el allanamiento no fue grabado en video, que no entrevistó a la propietaria de un sistema de cámaras cercano al lugar de los hechos y que no ocupó ese equipo para análisis forense.
Las discrepancias en las prendas son centrales para la fiscalía porque la ropa que las acusadas realmente vistieron durante los hechos podría contener evidencia biológica como rastros de sangre; las omisiones reconocidas por el agente —sin grabación del allanamiento, sin entrevista a testigo potencial, sin ocupación de equipo de cámaras— ofrecen a la defensa argumentos sobre la integridad de la recopilación de evidencia.
El juicio se ventila ante un jurado de ocho mujeres y cuatro hombres en el Tribunal de Aibonito; la defensa continúa pendiente de recibir videos de cámaras corporales de agentes y documentación adicional sobre los investigadores del caso, mientras que en un proceso paralelo la fiscalía ha advertido que el juicio contra la coacusada Avilés Cabrera debe iniciar el 23 de junio para evitar una posible desestimación por vencimiento de términos constitucionales.
Este desarrollo ilumina el hilo de cómo las decisiones de recopilación de evidencia durante la investigación policial pueden convertirse en el eje del debate judicial en casos de alto perfil en Puerto Rico.