Experta explica qué cambia al investigar una muerte como feminicidio en Puerto Rico
La abogada y cofundadora de Proyecto Matria, Amarilis Pagán, explicó que la reclasificación de la muerte de Jennifer Marie Torres Castro como feminicidio activa un protocolo de investigación especializada y coordinada entre la Policía, el Instituto de Ciencias Forenses y el Departamento de Justicia. Pagán señaló que la rapidez de la reclasificación en este caso contrasta con otros expedientes en los que, según estadísticas del Observatorio de Equidad de Género, hasta un 20% de los feminicidios permanecen bajo investigación sin reclasificación posterior.
La abogada advirtió que el manejo inicial de la escena del crimen puede determinar la solidez del caso en tribunal, y cuestionó si la evidencia fue preservada debidamente desde las primeras horas. También subrayó que los feminicidios no se limitan a relaciones de pareja íntima, un malentendido común que puede afectar la clasificación de casos.
Pagán mencionó como antecedente el caso de Melissa Belén, cuya muerte fue clasificada inicialmente como suicidio hasta que una investigación periodística llevó a revisarlo y se determinó que fue un asesinato. La abogada también señaló que Puerto Rico carece de políticas efectivas de prevención de violencia contra las mujeres, cuestionando que la respuesta institucional llega cuando el daño ya está hecho.
Este caso ilumina el hilo más amplio de cómo el Estado puertorriqueño investiga y clasifica la violencia de género, y las brechas que persisten entre la legislación sobre feminicidios y su aplicación en la práctica.