Editorial: terremotos en Venezuela evidencian riesgos sísmicos no resueltos en Puerto Rico
El editorial de El Nuevo Día conecta la devastación del doble terremoto del 24 de junio en Venezuela —más de 2,500 muertos, 855 edificios afectados y cerca de 58,000 inmuebles dañados o destruidos según la NASA— con advertencias locales sobre vulnerabilidad sísmica en Puerto Rico, incluyendo un informe del Colegio de Ingenieros y Agrimensores presentado en mayo de 2026 que señala riesgo de colapso en edificios de concreto construidos antes de 1987.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) publicó en mayo de 2026 un nuevo mapa de peligro sísmico que asigna al menos un 34% de probabilidad de movimiento de tierra significativo en algún punto del archipiélago durante los próximos 100 años, y los expertos atribuyen buena parte de la mortandad en Venezuela a construcciones precarias y al colapso de edificios antiguos.
Los terremotos en la zona sur de Puerto Rico en 2020 ya habían expuesto la vulnerabilidad del parque edilicio local; el informe de la Comisión de Terremotos del Colegio de Ingenieros y Agrimensores advierte específicamente sobre infraestructura crítica construida con métodos y materiales deficientes previos a 1987.
Esta pieza amplía el hilo Venezuela-Puerto Rico al vincular la tragedia regional con la deuda pendiente en preparación sísmica y cumplimiento de códigos de construcción en la isla.