Municipios adoptan racionamientos, cisternas y oasis ante sequía que afecta el norte de Puerto Rico
Ante la reducción en las fuentes de abasto provocada por la sequía, varios municipios de Puerto Rico han implementado medidas como racionamientos programados, distribución de agua embotellada y rutas de camiones cisterna. La AAA mantiene desde el 17 de julio un plan de interrupciones alternas de 48 horas en Río Grande y Canóvanas, mientras Loíza, San Juan y Aguas Buenas han recurrido a medidas preventivas adicionales.
La escasez afecta comunidades de al menos cinco municipios, con interrupciones de servicio que obligan a residentes a depender de suministros alternativos para cubrir necesidades básicas de agua potable.
El racionamiento en Río Grande y Canóvanas —que abarca comunidades como Guzmán Arriba, Palmasola y Peniel— surgió porque la toma de agua de la planta de filtros de Guzmán Arriba ha operado en niveles bajos durante varias semanas; otros municipios han adoptado sus propias medidas ante condiciones similares.
Esta nota amplía el hilo sobre la crisis de infraestructura de agua potable en Puerto Rico, mostrando que el problema trasciende a la AAA y se convierte en una respuesta municipal descentralizada ante la sequía.