Hija de agente asesinada por su padre se gradúa de la Policía de Puerto Rico
El 8 de julio de 2026, Yahaira Dávila Álvarez se graduó de la clase 236A de la Academia de la Policía, 18 años después de que su padre, el agente Edwin Dávila Negrón, asesinara a su madre, la también agente Maribel Álvarez Burgos, frente a todos sus hijos en Naguabo.
La historia de Dávila Álvarez ilustra cómo el ciclo de violencia de género dentro de la propia Uniformada no impidió que una de sus víctimas —hoy madre de una niña de 11 años— se convirtiera en parte de la institución que sus padres integraron, sumándose a los 696 graduados de las clases 235A, 235B y 236A.
El femicidio de Maribel Álvarez Burgos en enero de 2008 ocurrió en un contexto de violencia doméstica que históricamente ha afectado también a miembros de la propia Policía; Edwin Dávila Negrón cumplió condena por el crimen y, según su hija, mantiene relación con la familia.
La nota entrelaza dos hilos persistentes del país: la crisis de reclutamiento y retención en la Uniformada y la violencia de género como herida generacional con consecuencias que se extienden décadas.